La OMS dedica el Día Mundial de la Salud a la depresión, una causa importante de suicidio

Abril 7, 2017 | Autor: neuromimeTICs

El Día Mundial de la Salud promovido por la OMS en 2017 se ha dedicado a la depresión, un trastorno mental que multiplica por cuatro el riesgo de suicidio. “Depresión: Hablemos” es el lema escogido para ayudar a las personas afectadas por esta enfermedad mental a recuperarse e, incluso, para prevenir el suicidio en aquellos casos más graves que se acompañan de ideación suicida.

Creditos OMS

Creditos OMS

La depresión ha sido la protagonista del Día Mundial de la Salud, efeméride que la Organización Mundial de la Salud (OMS) celebra cada año el 7 de abril para conmemorar el aniversario de su fundación. Bajo el lema “Depresión: Hablemos”, la OMS ha querido llamar la atención sobre este grave trastorno mental que afecta a 300 millones de personas de todos los estratos sociales y todas las edades en todos los países. Es actualmente la principal causa de discapacidad en todo el mundo y, en los casos más graves, puede conducir al suicidio. En el mundo, casi 800.000 personas fallecen cada año debido al suicidio y este es la segunda causa de muerte en el grupo etario de los 15 a los 29 años, según la OMS.

Pensar en el suicidio (la ideación suicida) es muy común en las personas que atraviesan un proceso depresivo. De hecho, el riesgo de suicidio es cuatro veces mayor entre las personas que sufren depresión respecto a la población general y hasta 20 veces mayor cuando la depresión es grave, informa la  Guía de Práctica Clínica sobre el Manejo de la Depresión en el Adulto, del Sistema Nacional de Salud, del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad español.

En España, la depresión afectó a un total de 2.408.700 personas en 2015 y tiene una prevalencia del 5,2%, según un informe de la OMS  publicado en 2017, mientras que el suicidio se mantuvo como la primera causa de muerte externa, con 3.602 fallecimientos por esta causa (un 7,9% menos en 2015 que en 2014), detalla la última Estadística de Defunciones según la Causa de muerte del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Ante esta situación, el combate contra la depresión y el suicidio se ha convertidoen una prioridad para la OMS en los próximos años, dentro de su Programa de Acción para superar las brechas en salud mental (mhGAP). Una de las formas más eficaces para luchar contra la depresión y su más temida consecuencia, el suicidio, es no silenciarlos. Tanto las autoridades sanitarias como la ciencia médica insisten en que hablar con una persona que está pensando en suicidarse no provoca el acto en sí, sino al contrario: Romper el silencio al respecto puede contribuir a desenmascarar los casos no diagnosticados de depresión y a prevenir el suicidio.

Señales de alerta

La depresión se caracteriza por una tristeza persistente y un estado de abatimiento de al menos dos semanas de duración, la incapacidad para disfrutar de la vida como se hacía antes (anhedonia) y de realizar las actividades cotidianas de la vida diaria.

Es un trastorno mental puede desarrollar cualquier persona, aunque afecta más a las mujeres que a los hombres, y de origen multicausal, por una combinación de factores genéticos, psicológicos y bioquímicos. No obstante, se han identificado algunas circunstancias que pueden convertirse en desencadenantes de la depresión,como una ruptura sentimental, el fallecimiento de un ser querido, la pérdida de un empleo, sufrir una enfermedad grave o el consumo de alcohol y otras adicciones.Una vez se manifiesta, su intensidad puede ser variable: depresión leve, moderada o grave.

Identificar las señales de alerta es crucial para que no pase desapercibida, diagnosticarla y poder tratarla mediante psicoterapia, tratamiento farmacológico o una combinación de ambas terapias.

Las principales señales de alerta de la depresión difundidas por la OMS son las siguientes:

  • Pérdida de energía

  • Cambios en el apetito

  • Necesidad de dormir más o menos de lo normal (insomnio)

  • Ansiedad

  • Disminución de la concentración

  • Indecisión e inquietud

  • Sentimiento de inutilidad, culpabilidad o desesperanza

  • Pensamientos de autolesión o suicidio.